Ir al contenido principal

Del M-15 al 2012 Mexicano


En España, a una semana de las elecciones, miles de personas salieron a protestar en las calles y plazas contra un sistema democrático que, a decir de ellos, no los escucha. Con demandas distintas e inquietudes convergentes, en su mayoría jóvenes estudiantes y recién graduados de las universidades, pedían no otorgar el voto a los de siempre, a esa oligarquía de partidos que había cerrado sus oídos a la crítica y las demandas sociales, esa que sólo ha servido a sus intereses, perpetuando la separación entre representantes y representados. En España, concluyeron los simpatizantes del movimiento, la discusión no era por quién votar, dado que las opciones de fondo representaban lo mismo, sino ir más allá de la boleta y exigir ser escuchados.

El mundo actual es uno de desigualdades que se han ido aceptando como dadas, como si un derecho divino fuera otorgado a unos cuantos sacrificando a las grandes mayorías. Sin embargo, los más están despertando, grandes sectores sociales se están hartando de sistemas "democráticos" corporativos, donde para ser escuchado primero se es visto por “¿Cuánto tienes?, ¿qué ofreces?”.

La fragmentación social, la cual hace trascendental ubicarnos en rojos, azules, amarillos, verdes y morados, esta siendo abatida por en un mundo tecnológicamente cambiante, con nuevas herramientas para comunicarnos, llevando a cabo ejercicios constructivos de intercambio de ideas. Ahí, en la igualdad que nos plantea la red, con nuestros distintos rostros y puntos de vista, hemos encontrado que no somos tan distintos, que buscamos cosas semejantes y que esa fragmentación social es sólo una etiqueta puesta por quienes buscan colocarnos en rebaños.

La sociedad está encontrando los puntos medios que sus representantes, a base de polémica falsa y debates estériles, no encuentran. Busca nuevas formas de hacer valer su voz más allá del voto, nuevas formas de organizarse y proponer nuevos caminos bajo el estandarte de la equidad y la igualdad.

El camino es largo, España está dando esos pasos y México no está muy atrás. El proceso electoral de 2012, planteado así, no será cuestión de quién se queda con la silla o de qué colores pintamos la propaganda gubernamental, será cuestión de hacer valer nuestra voz, acentuando nuestras coincidencias, desechando el discurso del enfrentamiento, de ponernos de acuerdo en la nación que queremos construir.

Tal vez me ilusioné un poco con las imágenes del M-15 español, pero de seguro hay muchos buscando el 2012 mexicano, donde los más sean escuchados por los menos.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Hasta la media noche

En casa de mi abuela siempre hemos pasado la Noche Buena. Ella siempre ha sido religiosa, por lo que había tradiciones que más bien eran reglas, una de ellas era   Nadie abre los regalos hasta la media noche, y sólo después de poner al niño Jesús en el nacimiento. Para unos niños inquietos y desesperados por tener regalos, lo anterior era muy difícil de sobrellevar y, por supuesto, no lo hacíamos. La curiosidad siempre se imponía. Aprovechando cualquier oportunidad nos escabullíamos para tomar un regalo y medio abrirlo. Tal vez no podríamos jugar con él, pero al menos ya teníamos una idea de lo que venía. Al llegar las doce yo ya sabía cuáles eran mis regalos, a excepción de uno, el que me daba mi padre. Ese siempre estaba escondido en algún lugar, nunca a la vista, sin oportunidad de abrirlo a deshoras. Gracias a esto, siempre había una sorpresa presente. Mi padre nunca me preguntaba qué era lo que yo quería, él trataba de escuchar mis pláticas y sacar conclusiones. ...

La calle tenía vida

Crecer en el mero centro de la ciudad, antes, era una situación muy distinta a la actual. Siendo el más chico de tres hermanos, con casas llenas de vecinos de la camada, la risa de los niños era cosa común para el transeúnte. La calle tenía vida. Hasta existía la viejita loca que ponchaba las pelotas si osaban caer en su propiedad, y una tienda en la esquina para comprar chuchulucos, que a veces, sí, a veces, no, nos fiaban. Crédito:   Ramon Oria El centro era un barrio como cualquier otro, pero poco a poco fue cambiando, los vecinos se empezaron a mudar, las casas fueron derribadas para dar paso a comercios y bodegas, fue en los tiempos que al alcalde en turno se le ocurrió la mancha roja, y con esto, lo que era una calle tranquila se convirtió en la congestionada salida hacia el norte para el transporte público y el tráfico comercial. La calle perdió su vida, los juegos de pelota de mi infancia dieron paso a los videojuegos y un poco al encierro. Después empezarían la...

del desapego

A lo largo de los años ciertas cosas te hacen llevar la vida de mejor manera, unas te la hacen más cómoda, otras te producen cierto gusto, gozo o placer (lo cual se resume a lo que los microeconomistas llaman utilidad ). Con el tiempo esas cosas se van haciendo viejas, obsoletas, van perdiendo ese uso que alguna vez les dimos quedándonos solo el recuerdo de lo que significaron. Muchas veces no nos podemos hacer a la idea de que ya no nos sirve, lo conveniente sería desecharlas, venderlas o regalarlas a alguien que les siga encontrado uso o en su caso reciclar sus partes para crear artefactos nuevos y así prolongar su ciclo de vida, sin embargo hemos vivido tantos momentos que no se nos es fácil el decir adiós. Se nos ha enseñado a conservar, a no dejar ir, a tenerle cierto cariño a lo que nos rodea, por lo cual es difícil aceptar cuando por el curso diario la vida nos lleva a nuevos momentos, nuevos estadíos que nos muestran cosas nuevas, y a veces nos sentimos culpables p...